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Evangelio de Marcos

El evangelio de Marcos es vital para los creyentes a la hora de hacer un estudio de la vida de Cristo com el Salvador.

A continuación algunas reflexiones de este evangelio:

Es importante que cuando decidamos estudiar de manera profunda este evangelio, tengamos en cuenta estos puntos

¿Quién es el autor del Evangelio de Marcos?

Aunque no hay ninguna declaración de paternidad dentro del segundo evangelio, los testimonios de la iglesia primitiva lo asignan a manera completa a Marcos.

Marcos es mencionado por vez primera por su nombre en Hechos 12:12. Como muchos en su época, era conocido por dos nombres. Juan era su nombre hebreo, y Marcos era su nombre latino. Es mencionado tres veces en el Nuevo Testamento, empleándose ambos nombres; dos veces es designado como Juan y cinco veces como Marcos.

Aunque no es mencionado por se nombre, muchos comentaristas creen que Marcos era el “joven” que huyo del huerto de Getsemani la noche en que el Señor fue arrestado allí (Mr 14:51-52).

¿Cual es el propósito de Marcos al escribir este Evangelio?

El propósito de Marcos al escribir este evangelio era el de dar a los Romanos una perspectiva de Jesucristo que concordara con la manera de pensar de ellos. Quería presentar al Salvador, al Hijo de Dios de tal manera que fuesen ganados para Él (Mr. 1:1)

Clemente de Alejandria (un padre de la iglesia del siglo segundo) dijo que el Evangelio de Marcos fue escrito en respuesta a una petición de los romanos de un relato escrito de la vida y del ministerio de Cristo.

Los romanos se sintieron tan movidos por la predicación oral del evangelio que lo querían por escrito, para poder repasarlo uno y otra vez.

Tema del Evangelio de Juan

Jesús es presentado como el “Siervo del Señor”, tema este que se encuentra en los profetas del Antiguo Testamento (Is 42:1; 53:1-11 y Zac 3:8).

Marcos escribió un evangelio que destacaba lo que Cristo hizo como el Siervo del Señor. Esto atraería al romano que era un hombre de acción con poca preocupación por la profecía hebrea o por la filosofía griega.

Marcos puso el acento en las poderosas obras de Cristo y dijo relativamente poco acerca de las palabras de Cristo. (La gente se interesa en lo que un siervo puede hacer, pero no se interesa de manera particular en lo que un siervo tenga que decir.)

Los poderosos milagros de Cristo y su útil ministerio a la gente son el centro de este evangelio.

Marcos 10:45 es a la vez un punto culminante y un resumen de este evangelio. “Porque el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir, y para dar su vida en rescate por muchos